Lo que parecía una simple prueba médica se convirtió en una pesadilla para Adrián, un niño de tan solo 16 meses. En diciembre de 2012, sus padres lo llevaron a una clínica privada en Valladolid para realizarle una resonancia magnética. Como es habitual en pacientes tan pequeños, se le administra anestesia general. Sin embargo, algo salió terriblemente mal: Adrián sufrió un paro cardiorrespiratorio y, aunque lograron reanimarlo, el daño ya estaba hecho. Sufrió una parálisis cerebral severa y quedó con una discapacidad del 90%, lo que hoy lo obliga a requerir cuidados constantes.
A raíz de lo sucedido, la familia inició una larga batalla judicial que se prolongó durante ocho años. Finalmente, la Audiencia Provincial de Madrid condenó al anestesista ya su aseguradora a indemnizar a la familia con 600.000 euros. El tribunal concluyó que el profesional actuó con negligencia al no seguir los protocolos médicos adecuados, como la correcta monitorización del menor y el uso seguro del anestésico.
Referencia: https://www.elespanol.com/reportajes/20210129/error-medico-terrible-hacerle-resonancia-nino-paralisis/554696160_0.html
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